Esta ruta discurre por la parte noroeste de Ledaña. Puede realizarse tanto andando como en bicicleta, pues reviste poca dificultad. La distancia total es de 12,7 kilómetros y durante el recorrido se visitan seis de los quince chozos que hay en Ledaña.

Los chozos o cucos son pequeñas construcciones, fabricadas en piedra y arcilla, que eran utilizadas para refugio de los campesinos que, tras las largas faenas agrícolas, se refugiaban en ellas para comer y, ocasionalmente, pernoctar. La modernización de las tareas agrícolas y la mejora en los medios de transporte ha eliminado la funcionalidad de estas construcciones tradicionales, que empiezan a quedar como restos fósiles.